Hoy os damos unos cuantos consejos para disfrutar de unos pies saludables:

  • El calor y la humedad hacen que la piel de los pies se resienta. Es muy importante llevar los pies descubiertos para que puedan respirar. Aunque utilizando siempre sandalias con sujeción al tobillo y con una suela de entre 2 y 6 cm de altura, flexible y resistente.
  • Utilizar chanclas de dedo sólo para desplazamientos cortos; para ir a la playa, a la piscina o en lugares públicos que pueda haber riesgo de contagio o infección por bacterias, hongos o verrugas. Un abuso de éstas provocará sobrecarga de la musculatura y dedos en urpa.
  • Aplicarse, mediante un buen masaje, crema hidratante a diario. La piel del pie sufre mucho los cambios de temperatura y rápidamente se reseca. Mantenerla hidratada y nutrida evitaremos futuras dolencias, grietas y callosidades que pueden generar mucho dolor y malestar general.   
  • El calor hace que las venas de las piernas se dilaten y sea más difícil el retorno venoso, provocando inflamación de los pies y los tobillos, retención de líquidos y pesadez. Es aconsejable beber mucha agua, realizarse baños de agua fría y andar por la playa, ya que facilitará la circulación sanguínea y así se reducirán estos problemas.
  • Finalmente, es importante, una buena higiene y cuidado de los pies, así como que queden bien secos y sin humedad después de los baños o la ducha.

Ante cualquier duda o anomalía, la mejor opción es acudir al especialista, quien os aconsejará y/o tratará para garantizar al 100% la salud de nuestros pies, y así, disfrutar al máximo del verano.

Sara Claramunt Hernando

Podóloga